BIENVENIDO A LA IGLESIA DE CRISTO

En este espacio queremos compartir contigo lo que creemos, cómo servimos a Dios y cómo vivimos nuestra fe a la luz del evangelio. La Iglesia de Cristo no es una denominación, sino el cuerpo de creyentes que buscan seguir fielmente las enseñanzas del Nuevo Testamento. Nos reunimos con reverencia, adoramos con sencillez y procuramos ser una comunidad de amor, verdad y obediencia a nuestro Señor Jesucristo.

A continuación, te presentamos los fundamentos bíblicos y doctrinales que nos identifican:

¿QUÉ ES LA IGLESIA DE CRISTO?

Nos llamamos la Iglesia de Cristo porque la Iglesia pertenece a Cristo: ¡es su iglesia! «…edificaré mi iglesia…» (Mateo 16:18). También este es uno de los nombres usados en el Nuevo Testamento para identificar la iglesia (el cuerpo de creyentes) por la cual murió Jesús: «…Todas las iglesias de Cristo les mandan saludos.» (Romanos 16:16).

Pablo, hablando de la iglesia, dijo: «Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre» (Hechos 20:28).

¡LA IGLESIA ES DE CRISTO, LE PERTENECE A ÉL, PORQUE CRISTO LA COMPRÓ CON SU PROPIA SANGRE!

¿QUIÉN ES NUESTRA AUTORIDAD?

Después de su resurrección y justo antes de ascender al cielo, Jesús declaró: «Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra» (Mateo 28:18).

La Biblia también nos enseña que Cristo es la cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo espiritual (Colosenses 1:18). Por eso no reconocemos otra autoridad aparte de Jesucristo. Buscamos su palabra y su voluntad en la Biblia, la cual usamos como nuestra guía máxima en cuanto a la vida espiritual. No tenemos otra doctrina, creencias ni reglas aparte de lo que está escrito en la palabra de Dios.

¡Hablamos donde la Biblia habla, y callamos donde la Biblia calla!

¿QUIÉN NOS DIRIGE?

La Iglesia de Cristo existe en todo el mundo. No hay casa matriz, sino que cada congregación es independiente en su operación y liderazgo.

Según el modelo que se encuentra en el Nuevo Testamento, cada congregación se gobierna por un grupo de ancianos, pastores u obispos (términos que en la Biblia describen la misma responsabilidad: el liderazgo de la congregación). Estos hombres son elegidos por la iglesia por su madurez espiritual y capacidad de liderar (1 Timoteo 3:1–7; Tito 1:5–9).

La congregación también cuenta con evangelistas y maestros encargados de la predicación de la palabra, y un grupo de diáconos responsables de organizar el servicio y los ministerios. Las congregaciones que están en proceso de nombrar pastores son momentáneamente dirigidas por un grupo de varones fieles.

Cada miembro de la iglesia es importante por causa de su función única. Cada uno tiene habilidades y talentos dados por Dios (Romanos 12:4–8; Efesios 4:11–12), y en esta iglesia nos estimulamos a desarrollar estos dones para servir a los demás.

NUESTRO SERVICIO RELIGIOSO

Al esforzarnos por ser la iglesia que Cristo quiere, miramos hacia la Biblia como nuestra guía, incorporando en nuestro servicio religioso los elementos de adoración que practicaba la iglesia en el Nuevo Testamento. Los primeros cristianos nos proveen el mejor modelo de lo que Jesús quiere que haga su iglesia.

Esto es lo que usted encontrará si nos visita un domingo:

  1. El canto sin instrumentos ni pistas musicales (Hebreos 13:15; Efesios 5:19–20).
  2. La oración (Mateo 6:9–13; 1 Corintios 14:15).
  3. La predicación de la palabra de Dios (Hechos 2:42; Colosenses 3:16; Santiago 1:21–22).
  4. La Cena del Señor (Hechos 20:7; 1 Corintios 11:23–26).
  5. La ofrenda (1 Corintios 16:1–2).
  6. Comunión y amor fraternal (Hechos 2:42–47).

NUESTRA POSICIÓN DOCTRINAL

Las Iglesias de Cristo que conformamos el grupo organizado Sierra Norte, creemos que:

  • Las Escrituras sagradas del Antiguo y Nuevo Testamento son la Palabra de Dios, y en ellas encontramos su voluntad.
  • Creemos en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo como nuestro Dios.
  • Creemos que una persona para ser salva debe escuchar el Evangelio, creer, arrepentirse de sus pecados, confesar a Jesucristo como el Hijo de Dios y ser bautizada para salvación.
  • Cada Iglesia de Cristo es autónoma y la cabeza de la iglesia es Jesucristo.
  • Una congregación puede estar organizada inicialmente con predicadores/evangelistas como sus líderes, pero debe establecer pastores, evangelistas y diáconos como mandamiento bíblico.
  • Debemos participar de la Cena del Señor cada primer día de la semana (domingo) y realizar una ofrenda voluntaria.
  • En las reuniones congregacionales, quienes presiden, dirigen y predican deben ser varones.
  • La alabanza a Dios debe ser sin uso de instrumentos musicales ni pistas.
  • No estamos en contra de reuniones de damas, de niños o de la capacitación en escuelas bíblicas.